jueves, 1 de marzo de 2007

Nigel Barley. El antropólogo inocente

Nigel Barley, un antropólogo primerizo (en este libro) se va por un año a África, concretamente a Camerún, a su primera experiencia de trabajo de campo en un tribu llamada Dowayo, poco estudiada. Hasta aquí todo normal; pero resulta que Nigel es un buen escritor y cuando volvió de su investigación consiguió que el Museo Británico le editase un libro con sus trabajos y dificultades de ese año.

Tuvo un inesperado éxito y la editorial Penguin decidió publicarlo también, en su colección de bolsillo… y de ahí a la celebridad. Ha escrito varios libros (de los cuales he tenido el placer de leer algunos), pero sigo opinando que éste, el primero, es el mejor de todos. Quizá porque no esperaba ser leído y sólo se limitaba a contar sus perplejidades y pequeñas desgracias en un mundo desconocido y aunque no hostil bastante indiferente a sus dificultades para entenderlo: “Las primeras impresiones son muy importantes. Aquel que no tenga las rodillas color marrón será despreciado por todo tipo de gente. Sea como sea, lo que yo tomé como un mozo entusiasta se apoderó prontamente de la bolsa donde llevaba mi cámara fotográfica. Al contemplar cómo en un abrir y cerrar de ojos desaparecía en la distancia, hube de reconsiderar mi juicio inicial y emprendí la persecución utilizando todo tipo de frases inusuales en la conversación diaria. “Au secours! Au voleur!”, gritaba yo. Afortunadamente, el tráfico lo detuvo y pude darle alcance. Empezamos a forcejear. Un súbito golpe que me abrió un lado de la cara y el abandono de la bolsa por su parte pusieron fin al altercado. Un solícito taxista me llevó entonces al hotel por sólo cinco veces el precio normal de la carrera.”(pág.32)

Evidentemente esta no es una monografía etnográfica común, sino seguiría durmiendo en las estanterías del Museo Británico, y por lo tanto puede resultar muy interesante para aquellas personas que no tienen tratos con los antropólogos y una idea muy somera de cuales son sus actividades. Además el autor es capaz de comunicar sus sentimientos al lector y éste lo acompaña casi como si estuviera realizando su primer trabajo de campo en un mundo muy colorido, pero francamente incómodo.

Ficha Bibliográfica:

Barley(1983), Nigel Barley, "El antropólogo inocente", Anagrama, Crónicas, Barcelona, 1989, 8ª edición 1995, pp.237, Tit.Orig: The Innocente Anthropologist. Notes from a Mud Hut. British Museum Publicationes Ltd, London