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lunes, 28 de diciembre de 2009

Algunos libros para este final del 2009


Este es un blog en crísis, lo confieso. Igual que la economía mundial... aunque el paralelismo termina aquí. El hecho es que me he acostumbrado, luego de leer un libro en buscar los comentarios en la Red, y luego de leerlos (suele haber más de uno) me pregunto: "¿Qué más puedo aportar a ésto?" y, sinceramente, no lo veo. A veces pequeños detalles, y otras algunas notas marginales, pero está todo dicho, así que eso me quita completamente las ganas de escribir uno.
No obstante y para no dejarlo morir, por inanición, pongo aquí los últimos libros que leo o releo, no están todos, ya que algunas novelas más están demasiado comentadas en la red como para que me moleste escanear su tapa :-)
El libro de Mankell, el último publicado y el último de la serie de Wallander me decepcionó. Lo leí hasta el final, pero podía interrumpirlo en cualquier momento para seguir con otro; y esto es una mala señal en un libro policíaco. Aunque en realidad no lo es, salvo que hay algun muerto, casi por necesidad del género, más que por hacerlo imperioso el argumento. Wallander se hace viejo y con achaques, y luego de leerlo también ¡yo me sentí más viejo! Es evidente que Mankell es un buen escritor y que logra transmitir lo que siente, pero insisto, no me parece ni con mucho el mejor de la serie... probablemente sea el peor, como corresponde, quizá.
En cambio El Libro de las Ilusiones, de Paul Auster, me dejó con la boca abierta; me pareció excepcional. Había leído de este escritor sólo un libro: "Viajes por el Scriptorium" y no sintonicé con él; por lo tanto éste no tenía ganas de comprarlo así que me lo agencié en la Biblioteca de la esquina, y tuve suerte. Si quisiera (que no es el caso) hacerle una crítica profunda, seguro que empezaría con esta frase de Chateaubriand que figura en la página 331: "Quien vive demasiado, muere vivo".
Volviendo a la novela, resulta que Hector Mann, un cómico que trabaja en el cine mudo, cuando estaba a punto de desaparecer reemplazado por el sonoro, desaparece misteriosamente de su casa; nadie lo encuentra y al principio los diarios hablan mucho de él, pero con el tiempo y el fracaso de la búsqueda también terminan olvidándose de la historia. Muchos años después, Davidd Zimmer (el personaje principal de este libro), profesor de literatura deprimido por una terrible pérdida familiar visiona, por casualidad, una vieja película del desaparecido, y su profundo dolor se interrumpe por un instante al lanzar una espontánea carcajada que lo devuelve a épocas más felices.
Así empieza una historia que se va desenvolviendo con sólo la gracia que puede dar un buen escritor creador de un mundo tan real como las ilusiones que surgen de su pluma (o teclado, para ser preciso).
Ya lo terminé y estoy empezando a pensar que Paul Auster se merece que explore un poco lo que tiene escrito por ahí.
El que responde al escueto nombre de "1930" lo encontré en una "librería de viejo", es de 1973 y de una editorial de Madrid, Ediciones Tebas, que no he visto por ninguna parte. Presumo desaparecida hace ya tiempo.
Según leo en la cotratapa Eduardo de Guzmán, "periodista por vocación", llegó a ser redactor-jefe del diario madrileño La Tierra, en 1930, y en 1935 pasó a formar parte de la dirección de otro diario La Libertad. En 1946 reanuda su labor de escritor, por lo que o luchó en el bando fascista o la Guerra Civil lo pilló de ese lado y por ello sobrevivió. Ya me enteraré más de él.
El libro aún no lo he empezado, pero lo compré porque está dedicado a un año crucial de nuestra historia, cuando cae la monarquía y a poco de empezar la Segunda República, y me interesa leer lo que un testigo de los hechos vió, independientemente de su color político (que sea cual fuere siempre resulta incompleto).
El de Raymond Carr, lo considero un "libro de consulta" o sea que sólo leí un fragmento que me interesaba y lo tengo ahí para comparar información con otros cuando toque la oportunidad. Raymond Carr no necesita presentación y además viene con una continuación de Juan Pablo Fusi para la parte de la historia contemporánea que el autor principal no ha podido abarcar. Esta clase de libros vale la pena tenerlos, lo digo por mi experiencia, y la Red con su multivariedad de información no puede, hasta hoy, cubrir todo lo que un investigador necesita. La verdad que cuando se busca algo siempre se encuentra en Internet, pero no suele estar en nuestro idioma lo mejor, lamentablemente.
"El desplome de la República" es el cuarto libro de Ángel Viñas sobre el tema. Ya tengo los tres anteriores y creo haberlos comentado, aunque tampoco estoy seguro. En cualquier caso son libros para tener y no sólo para leer. A ellos se vuelve siempre que que toquemos ese tema. Están llenos de información y de documentos que merecen ser recordados. Naturalmente Viñas tiene sus opiniones y su tendencia política es clara, pero ello no obsta a la calidad de sus obras, según creo. En este último lo co-escribe con Fernando Hernández Sánchez, historiador especializado en el movimiento comunista y que está trabajando en una historia de la guerra civil vista con la perspectiva del Partido Comunista Español. ¡Ese será otro libro que no me perderé cuando aparezca!
La "Breve Historia de Italia" lo estoy releyendo; me parece un buen librito para recordar o tomar contacto con la historia italiana, y como he leído recientemente sobre el anarquismo italiano necesitaba recuperar, la memoria es frágil, información olvidada. Para hacer un libro así, tan pequeño y completo, se necesita saber mucho, pero mucho. Y el autor británico Harry Hearder cumple su misión cum laude.
"La defensa" de Nabokov es una novela leída hace mucho tiempo. Creo que se ha hecho una película con ella, y tampoco recuerdo si la comenté en este blog. En todo caso me la encontré por casualidad (es la ventaja de tener los libros en doble fila, los que están atrás pueden quedar allí años enteros) y como apenas tengo una idea del argumento me dispongo a darle un repaso. Releer es un placer especial, sólo reservado a los gourmets :-)
El último libro que aquí menciono es el de Leonardo Padura, un autor cubano que hasta el momento desconocido. Lo compré porque sabía que trataba de Trotski y de su muerte a manos del comunista Ramón Mercader. Tenía una vaga idea de su madre, comunista también, y de las operaciones que Stalin hizo emprender para liquidar al segundo lider de la revolución bolchevique, sólo por detrás de V.I.Lenin. Así que lo empecé y ya está mediado en su lectura. Por ahora me parece excelente, y me ofrece una perspectiva mucho más amplia de la época y los personajes. Hasta donde sé se ajusta a la historia como un buen guante a la mano, pero la enriquece con su imaginación y me confirma que leer libros de historia sin apelar a la literatura es ver con un sólo ojo... falta profundidad.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Werner Barasch. Fugitivo



Este libro merece un amplio comentario. Personalmente considero que es digno de figurar en la biblioteca de cualquier persona inteligente que, además, se preocupa por los problemas de nuestra época y por lo que sucedió en el siglo pasado. Lo leí gracias a que soy seguidor del blog de Rosa Sala y allí lo encontré ver
Seguí su consejo y lo compré. Ya terminado puedo también recomendarlo. Un libro sobrio, pequeño en páginas pero sin palabras inútiles ni retórica que las amplíe. Para seguir su ejemplo, yo tampoco abundaré en explicaciones innecesarias.
"Fugitivo. Apuntes autobiográficos (1936-1946)" Werner Barasch. Editorial Alba. Barcelona. marzo de 2008. www.albaeditorial.es. Pág. 172. Tit. Original:Entronnen. Autobiographische Skizze der Jahre 1938 bis 1946. Prefacio de Rosa Sala Rose.

jueves, 19 de noviembre de 2009

John Gray. Misa Negra

Ultimamente me he dedicado a releer y, sinceramente, no pienso que valga la pena hacer comentarios sobre libros que son inhallables. Hasta que tengamos a mano, todos, ediciones electrónicas... lo que nos permitirá tener en un momento cualquier libro publicado en décadas anteriores, la mayor parte de la bibliografía que traen los libros, que no son novelas, está para ser vista, pero no consultada.



Un libro que me ha impresionado en estos días es "Misa Negra. La religión apocalíptica y la muerte de la utopía" de John Gray, un autor que quizá alguno de los que consultan este blog, conozca.
Me parece un libro para pensar, y reconozco que encuentro en él algunas ideas que yo creía, inocentemente, que había pergeñado "a solas". Un golpe bajo a mi egocentrismo que me llena de felicidad porque, además, hay otras muchas en el texto que merecen estudiarse y reflexionarse con cuidado.
He escaneado el principio de este libro en otro blog de mi colección. El que se interese puede acceder a él.

jueves, 1 de octubre de 2009

Lecturas de Septiembre.


Ya es hora de continuar este blog. Por cierto que he decidido dejar aquí constancia de los libros que recomiendo, pero el comentario (en si mismo) puede estar en el blog que mejor le corresponda por su temática. No obstante aquí siempre pondré un vínculo (link) para poder acceder rápidamente a él (o lo agregaré a la mención correspondiente cuando ese comentario sea efectivamente escrito).


Hoy mencionaré los libros recientemente leídos, y el que está en curso.  "A las puertas de Leningrado" es el nombre. de las memorias de un soldado germano en la campaña de Francia y en la URSS. Evidentemente no lo escribió él sino David B. Hurt que no tiene dotes de novelista, aunque pueda ser un buen investigador. Por lo tanto es un libro algo monótono que se lee sin entusiasmo, pero que, como toda "memoria" aporta más conocimientos sobre lo que experimentó un soldado muy joven luchando toda la guerra del bando alemán. No se espere descripciones de batallas ni de grandes operaciones militares. Sólo el punto de vista de alguien que participó y que no se enteraba de lo que se cocinaba en las altas esferas político-militares. Para los que quieren saber más de lo que ya saben sobre el frente del Este.



"De la calle al frente" es un libro agotado de Julián Casanova que traté de comprar inutilmente. Así que lo busqué en las Bibliotecas de la Diputación de Barcelona y allí sí lo encontré. Describe la evolución del movimiento anarquista en los años de la Segunda República y durante la Guerra Civil. Un estilo académico que no invita a leerlo a menos que esté interesado realmente en el tema. Para los especialistas, indispensable.



"Memorias de un Colectivista Libertario Badalonés (1936-1939), lo encontré de casualidad rebuscando en la librería La Rosa de Foc, de Barcelona, especializada en temas anarquistas. El autor fue hijo de uno de los fundadores de la CNT barcelonesa y aprendió su anarquismo en la familia y en la cárcel: las dos escuelas de la época. En este libro describe el proceso de colectivización del sector textil de su ciudad, Badalona, al lado de Barcelona, cuando estalló la Guerra Civil y los anarquistas gobernaban, de hecho, Cataluña. Obviamente un libro para especialistas y para interesados en conocer mejor la historia de Cataluña.



"El Pistolerisme. Barcelona (1917-1923)", otro libro de Biblioteca, cuenta la cruenta etapa que vivió la ciudad desde el fin de la primera guerra mundial hasta la instauración de la dictadura de Primo de Rivera. Fue la época donde no pasaba un día sin muertos en la calle. Los pistoleros protegidos por la FAI se enfrentaban a los de la patronal y sus sindicatos "libres". Importantes líderes anarquistas fueron muertos (Salvador Seguí, el Noi del Sucre) o gravemente heridos (Angel Pestaña). Las huelgas principales y el círculo vicioso en que cayeron los pistoleros de ambos bandos hasta su extinción debido al cansancio de la partes, a la nueva dictadura y su mano de hierro, y a la paulatina desaparición de los pistoleros contratados. En catalán. Para especialistas.

"El Día D. La batalla de Normadía" es el que estoy leyendo en estos momentos. No pienso extender en él porque hay comentarios por todas partes en la Red. Y no se me ocurre nada que agregar, excepto que se lee, para los interesados, con gran facilidad, y resulta muy, muy ameno. Evidentemente Beevor sabe escribir y convierte un tema tan archisabido como la Invasión Aliado a Francia en 1944 en un asunto nuevo. La rivalidad de los generales alemanes tampoco es algo desconocido, como la tirria profunda que originaba el inefable Montgomery en el alto mando norteamericano. Beevor, a pesar de su nacionalidad, reconoce que Monty era un "narcisista" aunque alaba sus cualidades militares (cosa que los yankis ponían muy en duda).  Así van desfilando los personajes que todos hemos visto en varias películas y que han trascendido el dominio de los especialistas en historia militar para convertirse en mitos populares, como Patton. Sinceramente vale la pena leer el libro. para saber más sobre este libro ver

jueves, 25 de junio de 2009

H. Schulze. Breve historia de Alemania

Tengo abandonado este blog :-( y lo lamento, pero son muchas las cosas por leer y poco el tiempo que dispongo, así que entre contar y leer… la opción es de hierro. Pero como tampoco quiero abandonar por completo esta disciplina (sentarse un momento y escribir sobre lo que cada libro me aporta) hoy venzo al demonio de la gula cognoscitiva y destacaré este pequeño gran librito. Hagen Schulze ha hecho un excelente trabajo para las personas de esta época que quieren saber de todo, en poco tiempo.

La historia de Alemania es crucial para entender la Europa actual. Alemania es la primera potencia de nuestro continente y con el tiempo aún lo será más. Una vez que los alemanes han comprendido, con mucha sangre e incontables lágrimas, que es imposible vencer por la fuerza a los demás pueblos, paradójicamente han alcanzado la primera línea de salida. Si uno aprendiera en cabeza ajena ¡cuanto tiempo y esfuerzos vanos nos ahorraríamos!

El libro está escrito para los alemanes, y esto me parece que le agrega más valor ya que tiene un aire más cálido que los habituales textos de la materia. “En 1817 las asociaciones de estudiantes de la mayor parte de las universidades alemanas se reunieron en Wartburg bajo los colores negro-rojo-oro, que eran los colores del uniforme de los cuerpos de voluntarios de Lützow, en los que se habían alistado muchos estudiantes en la campaña contra Napoleón: la chaqueta era negra, rojas las conteras y dorados los botones. Reclamaban una Alemania unida y libre, y echaron a la hoguera a los libros que, por ser antinacionalistas, consideraban reaccionarios.” (pág. 94). Así que ya sabemos de dónde ha salido la bandera de la Alemania renacida luego de 1945, y también que la costumbre de quemar libros, paradójicamente por estudiantes, tampoco empezó con los nazis. Este libro comienza en 1125 y llega hasta la reunificación de los 90, a finales del siglo pasado. En 288 páginas, tamaño bolsillo, la tarea es un gran desafío, por lo que lo recomiendo para todos aquellos que quieran sumergirse, después, en algún punto concreto de la historia europea. Ofrece un panorama general adecuado para situarnos. El único problema será conseguirlo en la librería ya que éstas suelen quitarse de encima los libros publicados hace pocos años ¡Pero no hay que perder la esperanza!

Bibliografía:

Schulze(1996), Hagen Schulze, "Breve historia de Alemania", Alianza Editorial, El libro de bolsillo, Madrid 2001, pp.291. Traductora: E.M.Fernández-Palacios. Tit.Orig: Kleine deutsche Geschichte.

martes, 16 de junio de 2009

¿Este blog no es seguro?

Sinceramente no entiendo nada!
Este es un blog que está dentro de los servicios de Google, y ahora aparece una ventana inicial que indica que no es seguro :-(
¿Sí Google advierte que no son seguros sus blogs... algo no funciona bien en Google, no?
Tengo varios blogs en el mismo sistema... pero me estoy planteando dejarlo si siguen con estas bromas ...

Nota: Según he estado investigando este siniestro aviso sólo sale con Google Chrome, no con Mozilla Firefox, ni con el Internet Explorer...

domingo, 17 de mayo de 2009

Nicholas Carr. ¿Nos está haciendo estúpidos Google?

No suele comentar blogs. No porque desdeñe la labor sino porque lo mio son los libros. Con ellos me siento muy cómodo y por lo tanto prefiero deslizarme por ese plano en vez de trepar por otros. No obstante a veces leo blogs, porque contienen ideas interesantes o hacen reflexiones que sintonizan con las mías. Pues bien, Nicholas Carr es un periodista norteamericano de la revista The Atlantic y se ha convertido en un referente para aquellos que dudan de la política de digitalización global de Google. Publico un interesante artículo en www.theatlantic.com/doc/200807/google, que también se puede leer en castellano en http://revistaarcadia.com/ediciones/35/internet.html
Al leerlo me sorprendió. No escribe los típicos argumentos de aquellos que sin usar la Red se limitan a criticarla utilizando, en la mayoría de los casos, los casos más extremos, más "frikis" que Internet proporciona. Sus reflexiones tienen además otra cualidad: coinciden, en parte, con algunas observaciones en directo que he hecho. Y que han registrado otros autores que incluso he citado en este blog. Además no es del tipo apocalíptico que anuncia la destrucción general de valores que trae el desarrollo tecnológico; sus referencias a las resistencias que en otros tiempos levantaron los grandes adelantos técnicos, como la escritura o la imprenta, son oportunas y abren una ventana a la esperanza.
De todos modos pienso que conviene leerlo y tengo entendido que hay varios libros de él en la editorial Urano. Los miraré... a ver que tal pintan. De todos modos, para los interesados, está su blog personal http://www.roughtype.com.
Nota: Sí el artículo le parece demasiado largo... vigile, a lo mejor le está pasando algo de lo que comenta este periodista.

lunes, 11 de mayo de 2009

Jonathan Rowson, Maestro de ajedrez... o filósofo

Hace tiempo que no escribo... el tiempo pasa volando y prefiero leer a comentar. No obstante conociendo las ventajas de hacerlo (sobre todo para facilitar el recuerdo de lo leído) me someto dócilmente a esta dura disciplina.

Confieso que dudé en incluir este libro en este lugar. Es un libro de ajedrez, y por lo tanto ya lo comenté en mi blog dedicado al tema,  pero no puedo dormir tranquilo: me parece una injusticia. ¡No es de ajedrez! es un libro de filosofía, y también un excelente diario introspectivo de alguien que no se conforma con sus resultados; por ello me fastidia que tales reflexiones e hipótesis queden fuera del alcance de los no interesados en el noble juego (que son muchos, por desgracia). Esta consideración me decidió: Jonathan Rowson, campeón escocés y británico de ajedrez, merece un comentario "no técnico", ya que su libro sirve para mucho más que para jugar mejor al ajedrez.

Kasparov, no hace mucho, publicó "Cómo la vida imita al ajedrez" (y ya hice varios comentarios a él en el blog Ars Defendendi), pero si pusiera los dos libros, el que ahora comento y el citado, juntos sobre la mesa, creo que el título de como la vida imita al ajedrez merecería ser adjudicado a Rowson. Las reflexiones de este Gran Maestro van más allá del juego, insisto, y puede ser leída perfectamente, saltándose las explicaciones ajedrecísticas como si estuvieran en chino, leyendo sólo aquellas escritas en castellano habitual. Aún perdiendo texto el saldo sigue siendo favorable al lector inteligente.

¿Por qué un título tan esotérico, que aleja aún más a los no-ajedrecistas? J.R. lo explica con claridad: "Cuando oigas el retumbar de cascos, piensa en una cebra" ( Proverbio Sufí).

Para el autor "'Piensa en una cebra' significa, por tanto, estar más abiertos a la experiencia y ser menos dependientes de las convenciones. Significa permitirse a usted mismo pensar de un modo diferente." (Prólogo)

Lo habitual si uno siente el ruido de cascos en pensar en caballos, es lo previsible, y generalmente acertamos; pero pensar en "cebras" supone o estar en una región diferente del mundo, o tener la suficiente imaginación como para asociar lo conocido con otro mundo lejano, improbable, pero de alguna forma posible.

El ajedrez está lleno de convenciones, de principios o "leyes" que tratan de organizar el caos mental que produce los millones de combinaciones posibles del juego. Estos principios facilitan descartar las jugadas inútiles, estúpidas, o ineficaces en determinada situación, para dedicar nuestra energía mental a sólo aquellas que son realmente interesantes... más el peaje que se paga por ello es grande, aunque invisible: se deja de ver el tablero real para sólo operar con el ya conocido por nuestra experiencia, y de esa manera el juego se hace mediocre y por lo tanto el desarrollo del sujeto pensante se estanca.

Lo mismo sucede en nuestra existencia. Tenemos una vida complicada, llena de placeres... y de acechanzas. Ya no convivimos en la Jungla con otros animales, pero no por eso nuestra vida ha perdido riesgos, en realidad y a medida que la civilización humana se desarrolla los principales peligros provienen de nuestros semejantes y de las intrincadas relaciones que necesitamos desarrollar para poder prosperar.  Hay, o es posible concebir, una similitud sugerente con el gran juego donde dieciséis piezas bailan una complicada contradanza sobre un mundo de 68 escaques.

Deberíamos aprender las reglas de juego de la existencia, y luego desaprenderlas para estar abiertos a las nuevas contingencias. Esto, en suma, es lo que viene a recomendar Rowson para que un jugador de ajedrez pueda superar sus límites que se le aparecen como infranqueables. En palabras del autor: "... desaprender no significa rechazar. La idea de desaprender es más bien ver qué ha aprendido y cómo lo ha aprendido y, por consiguiente, está construido y es falible, antes que real e irreemplazable. Desaprender le ayuda a mejorar, porque el proceso requiere que considere cuidadosamente el ajedrez, además de la forma en que trata de darle sentido al juego. Esto por sí solo no añadirá nada a sus conocimientos del juego, y no "reemplazará" los hábitos mentales que están siendo puestos a prueba, sino que más bien desarrollará y mejorará esos hábitos. La idea de desaprender es ver sus hábitos mentales como hábitos y, por consiguiente, tener un mayor autocontrol durante el juego." (Pág. 19)

Si el lector de estas líneas es lo suficientemente perspicaz (no demasiado, ya que al fin de cuentas yo tampoco lo soy), podrá ver la similitud entre un complicado juego de mesa y el súper complicado juego de la existencia. El ajedrez no imita a la vida, sino, como bien escribe Kasparov, es la vida la que imita al ajedrez, y por lo tanto reflexionando sobre el juego casi siempre estamos reflexionando sobre problemas de nuestra existencia; problemas que son distintos, pero no distantes del tablero bicolor y sus enigmáticas piezas.

Resumiendo: si Ud. es jugador de ajedrez (aunque sea al nivel modesto de hacer una partida con sus nietos) puede leer este libro e incluso curiosear en las reflexiones exclusivamente técnicas. Si Ud. no lo conoce, o no le interesa, o incluso si le desagrada, puede leer perfectamente este libro saltándose todas las descripciones ajedrecísticas, como si de chino o ruso se tratara. Pero en ambos casos le sugiero que intente desaprender el hábito de leer un libro técnico como si fuera técnico y esté abierto para analizar los problemas universales que bajo la capa de alusiones específicas están ahí a disposición de todos.

El libro no es caro, así que en el peor de los casos, tendrá una empresa fallida y podrá maldecirme a gusto por su compra inútil; pero, si es así, deje este libro inútil en algún lugar accesible... es posible que otro espíritu encuentre en él lo que Ud. no ha podido ver.

Ficha Bibliográfica

Rowson(2005). Jonathan Rowson, "Ajedrez para cebras", Editorial La Casa del Ajedrez, http://www.lacasadelajedrez.com Traducción Antonio Gude, Madrid, pp.269. Tit.Orig: Chess for zebras, Gambit Publicationes, 2005.

sábado, 14 de marzo de 2009

Gerald Brenan. El Laberinto Español

Basta con consultar la Wikipedia  para enterarnos que Edward Fitzgerald Brenan, (1894-1987), fue un escritor e hispanista británico, perteneciente al Círculo de Bloomsbury. Su libro "El laberinto español" publicado en 1943, en plena Segunda Guerra Mundial y cuatro años después de terminada la Guerra Civil intenta mostrar al público de lengua inglesa el "por qué" de la cruenta guerra terminada y cómo la hostilidad de Gran Bretaña contribuyó a la derrota republicana: "Una vez más, en el verano de 1938, se produjeron trastornos entre los nacionalistas. Esta vez era entre los oficiales del ejército. El general Yagüe pronunció un discurso en el que trató a los alemanes e italianos de aves de presa y ensalzó el valor de los soldados republicanos. Hubo motines en varios lugares. En ese tiempo Negrín publicó sus trece puntos con vistas a crear un ambiente favorable para una reconciliación. Era este el momento para que el gobierno inglés de repudiar la estúpida y cínica farsa de la no intervención y anunciar a los alemanes que no se consentirían nuevos envíos de armamentos. Esta acción pudo muy bien haber conducido a un armisticio. Pero la política de apaciguamiento estaba en su cenit y Chamberlain no vio nada de extraordinario ni perturbador en la perspectiva de una victoria de alemanes e italianos. Incluso hizo una presión fuerte sobre el gobierno francés para que cerrase sus fronteras con España." (Pág. 385). 

Así Brenan recuerda a sus compatriotas, que aún sufren las bombas de Hitler y la destrucción de sus ciudades, como tuvieron un gobierno vil que dejó en la estacada a una República asediada por toda clase de enemigos internos y que no contó con la comprensión ni la solidaridad de las potencias democráticas. Lo que Brenan no sabía, ni tampoco la mayoría de los ingleses que leían las líneas anteriores, es que en estos instantes Churchill jugaba con Franco ofreciéndole una zanahoria y amenazándolo con un palo. Todo para evitar que España entrara en guerra al lado del Eje. Y tampoco se enteraron los ciudadanos británicos que, ya terminada la contienda mundial, su gobierno tuvo un importante papel para evitar la caída del régimen franquista.

De estas cosas ahora sí estamos enterados, pero ya ha pasado mucha agua bajo los puentes y apenas tenemos tiempo para reflexionar sobre los agudos problemas del momento, así que las cosas que han pasado ya están debidamente amortizadas. Al fin de cuentas ¡cada pueblo tiene el gobierno que se merece! (Algo que, para que no quede ninguna duda, pienso que es una cínica falsedad).

El libro es un estudio tan riguroso como era posible en su momento, y sigue siendolo para el lector contemporáneo. Su estudio del desarrollo del anarquismo español puede ser una excelente introducción para luego profundizar en el tema. Téngase en cuenta que en España se dio el fenómeno extraordinario de un movimiento anarquista mayoritario entre los obreros y campesinos, a diferencia de cualquier otro país del mundo. Un gigantesco movimiento libertario que tampoco se libró, a pesar de su rechazo a la autoridad y a cualquier clase de sumisión al Estado o a los partidos políticos, de hondas contradicciones entre los principios y su práctica:"Esta es la trágica paradoja del anarquismo español. Pretende alcanzar por medio de la violencia un estado en el que hasta la más moderada forma de coacción se encuentre excluida." (pág. 247).

El libro va pasando revista a los principales acontecimientos políticos y sociales desde la Restauración de 1874 hasta llegar al final de la Guerra Civil. Escrito con prosa elegante lleva al lector paso a paso por los meandros de la historia española reciente. No se priva de elaborar hipótesis de alto nivel que son en si mismas difíciles de demostrar, pero que ofrecen un atractivo contrapunto a los hechos tal como los describe: "Lo primero que hay que observar es la fuerza del sentimiento regional y municipal. España es un país de la "patria chica". Cada pueblo, cada ciudad, es el centro de una intensa vida social y política. Como en los tiempos clásicos, un hombre se caracteriza en primer lugar por su vinculación a su ciudad natal o, dentro de ella, a su familia o grupo social, y sólo en segundo lugar a su patria y al Estado. En lo que puede llamarse su situación normal, España es un conjunto de pequeñas repúblicas, hostiles o indiferentes entre sí, agrupadas en una federación de escasa cohesión..." (Prólogo a la primera edición inglesa, pág. 17). Gerald Brenan, extranjero que vivió unos años afincado en las Alpujarras de de Granada, y que aprendió a amar a sus gentes y sus costumbres (prueba de ello es que tuvo un montón de hijos con las andaluzas del lugar), no por eso deja de lado la mirada del inglés que visita los “Trópicos”. Y con ello nos da una nueva luz sobre lo que por costumbre, por pereza o por formar "parte de la naturaleza de las cosas" ni siquiera llegamos a darnos cuenta.

Es verdad que España ha cambiado radicalmente desde los años que en que Brenan se formó su imágen de esta tierra; pero sin embargo lo que cuenta el libro (leído de manera pausada y atenta), a pesar de los profundos cambios acaecidos, no nos resulta extraño. Algo queda; y quizá ese "algo" no sea tan ajeno a las reflexiones de este inglés sofisticado, que recibía en su pueblo de Yegen, Andalucía, a Lytton Strachey, Dora Carrington o a Virginia Wolf.

Quizá el interesado en estos temas piense que el libro ya está muy pasado de moda, y que, para profundizar, hay otros en primer lugar. No creo que deba quedarse el lector sólo con él, pero si lo deja de lado perderá uno muy bueno; un libro que el tiempo no ha deteriorado. Un libro que atrapa y que merece sobrevivir.

Para leer fragmentos de “El Laberinto” ver el Cajón de Watson.

Ficha Bibliográfica:

Brenan(1943). Gerald Brenan. "El Laberinto español. Antecedentes sociales y políticos de la guerra civil". Prólogo de Tom Burns Marañón. Plaza y Janés, Barcelona marzo 1996, pp. 479, con abundantes fotos. Tit. Original: The Spanish Labyrinth"

Nota: he visto en las librerías una edición actual; pero no tengo aquí sus datos.

domingo, 8 de marzo de 2009

Petros Márkaris. Muerte en Estambul


¡Un nuevo libro del comisario Kostas Jaritos! Contra mi costumbre (dejar madurar las novelas en las librerías) me apresuré a comprarlo recién aparecido. El comisario me divierte y soy capaz de hacerle lugar con los otros libros que tengo "en proceso" para intercalarlo y leer sus aventuras y la de su impagable señora, Adrianí. Así que me sumergí en él y en escasos tres días (hacíendolo durar, leyendo sólo un tiempo cada jornada) me lo terminé. Ya en otro comentario de este blog afirmé que, hoy por hoy, es el autor que más me gusta en el género de novela negra. Lo sigo manteniendo. Márkaris entretiene sin escribir estupideces, hace pensar sin apelar a grandes palabras (o ideas), deja un buen sabor aunque su comisario siempre tiene que lidiar con el lado oscuro de la existencia. En este libro Markaris vuelve al lugar donde nació (revestido de la piel del comisario Jaritos) y describe la ciudad, y sus cambios, mejor que cualquier guía. La trama si bien parece irreal, al principio, cobra verosimilitud poco a poco en su desarrollo. Al final terminamos por convenir que bien podría haber sucedido algo así. El sujeto, los medios y los fines son posibles, aunque no común. No quiero desvelar el argumento pero estando ya anunciado (¡como siempre!) en la contraportada, me permito señalar que en él una anciana al borde de la tumba… es la principal sospechosa. Y lo dejo aquí porque no siempre la sospecha se cumple, aunque a veces sí. El que quiera "catar" el estilo de Markaris tiene en el Cajón de Watson una muestra que no descubre ningún misterio, pero que muestra, según mi parecer, muy bien su pluma: llana y vigorosa.

Ficha Bibliográfica:

Markáris(2008), Petros Márkaris, "Muerte en Estambul". Tusquets Editores, Barcelona, marzo de 2009. Pág. 241. Título Original (en griego).

miércoles, 25 de febrero de 2009

Sobre este blog

El comentario de libros lleva su tiempo. Un tiempo productivo porque obliga a repasar lo leído, a tomar distancia del texto y sus opiniones, y por último es seguro que todo libro comentado resulta, a la larga, más difícil de olvidar. A pesar de estos beneficios somos relativamente pocos los que nos hemos lanzado a la labor de comentar de manera sistemática los libros que caen en nuestras manos. Más de 200 entradas en este blog avalan mi experiencia de estos últimos años. Y pienso seguir en ello, pero no siempre considero necesario tomarme el trabajo de escribir sobre lo que leo. A veces porque mis opiniones no terminan de cuajar, otras porque mi ritmo de lectura es muy superior a lo que escribo, otras ¿por qué no reconocerlo? por simple pereza frente a una obra que es lo suficientemente compleja como para provocar reacciones contradictorias. Por ello utilizo el otro blog, El Cajón de Watson, como reservorio, o embalse, de textos leídos que o ya han sido comentados o esperan su momento propicio para decidirme a ello. Lo aclaro aquí porque una revisión del material que ofrezco en este blog podrá ayudar, al lector, a tomar decisiones sin esperar el aporte de mis modestos resúmenes. 

miércoles, 18 de febrero de 2009

Nuevos libros para leer


























Reconozco que en ciertas épocas soy monotemático (aunque no "obsesivo" ya que suelo intercalar otras lecturas para no cansarme). Y ésta tiene que ver con la España de la década del 30. Aprovecho el tener abundante bibliografía a mi disposición, lo cual hace que la dificultad radique mas en la "selección" que en la falta de material lector. 
Así que he agregado, a los que ya tenía,  estos nuevos  libros a mi biblioteca, con el ánimo de profundizar un poquito más. La II República Española y la Guerra Civil fue un acontecimiento de importancia mundial. Desde Argentina hasta la URSS movió millones de personas en apoyo a las fuerzas republicanas. Fue como el historiador británico Paul Johnson (alguna de sus obras he comentado en el blog) certeramente sintetizó: el acontecimiento sobre "el que más mentiras se ha escrito". Así que décadas después, va llegando la hora de aclarar algunas de ellas.
"El Colapso de la República" analiza los orígenes de la Guerra Civil en los años que van desde 1933 hasta el alzamiento en 1936. S.G. Payne, profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison de USA y codirector del Journal of Contemporary History, es un agudo conocedor de la España que me ocupa, así que no he tenido ninguna duda al elegirlo.
"La Soledad de la República" es el primer libro de una trilogía de Ángel Viñas, que tenía pendiente. Como ahora acaba de aparecer el tercer libro de ésta, considero que debo empezar por el principio, así tengo un panorama más completo. Ángel Viñas es un historiador, economista y diplomático que tuve oportunidad de verlo en una serie sobre la Guerra Civil, ahora en DVD, y que considero imprescindible en mi biblioteca.
"Juan Negrín" de Gabriel Jackson, también me parece muy necesario. Ya que la figura del último jefe de gobierno de la república ha sido tan villipendiada y manipulada que para entender lo que realmente sucedió aclarar sus personalidad y sus circunstancias es clave para la comprensión del final de la República.
"Vida y tiempo de Manuel Azaña. 1890-1940" de Santos Juliá es la biografía que estaba esperando para completar la imágen que de él tengo, (un hombre lúcido que apareció en escena demasiado pronto o demasiado tarde), gracias a su cuñado Cipriano de Rivas Cherif en "Retrato de un desconocido".
"Diario de un pistolero anarquista" de Miquel Mir me llamó la atención ya que efectivamente es un diario real, que se reproduce integramente, más lo comentarios, de un hombre que se entregó a una causa a la que también se adhirió la mayoría de las masas españolas (por lo menos en ciertos años). Su militancia es, por lo tanto, documento y símbolo de una mentalidad.
"La guerra civil española" de Beevor es un clásico, que no había leído, así que aprovecho el impulso para darle cuenta.
"Los mitos de la guerra civil" de Pío Moa es un trabajo, desde la otra orilla. Imprescindible para saber lo que piensan los historiadores de "derecha" sobre tales acontecimientos. 
"Vicente Rojo" ha sido escrito por su nieto, José Andrés Rojo, y describe toda su vida, no sólo los acontecimientos de la Guerra Civil. Una perspectiva obviamente partidaria pero que me permite tener una visión más completa del importante general republicano, que además, era católico y que se reconocía como no republicano pero si militar fiel a su juramento.
Y por último "Desertores" de Pedro Corral es un mosaico de historias protagonizadas por personas sencillas que se vieron atrapadas de un lado y del otro por la conflagración homicida; y algunas  trataron de escapar, unos alcanzaron su meta y otros perdieron la vida en el camino. Considero que este libro, lejos de las proclamas oficiales (de uno y otro bando) ofrece una perspectiva distinta que también hay que incluír en el análisis, si se quiere tener una visión amplia de aquellos años turbulentos.
Por supuesto que no ignoro que me quedan muchos y buenos libros por leer (y por adquirir) relacionados con estos años. Pero todo se andará... si tengo suerte y tiempo para ello. Y si no, no importa. En la cadena humana que recorre los milenios se necesita de todos los eslabones, así que ninguna lectura es inútil ni ningún esfuerzo baldío.

lunes, 16 de febrero de 2009

P. Preston. Franco "Caudillo de España"


Santos Juliá ha escrito que el trabajo de Paul Preston es La más completa y la mejor escrita biografía de Franco (véase contratapa de la edición 1994). Santos Juliá es un historiador erudito que bien podría llamarse una autoridad en lo que respecta a Manuel Azaña. Su opinión es para tener en cuenta. Mi caso está en el polo opuesto; además de no ser erudito en nada mis conocimientos sobre el Caudillo son mínimos, y además, están trufados de "lugares comunes" que mis modestas lecturas no han suprimido. Digamos, para resumir, que en esta cuestión "soy de infantería" y a nivel de "tropa". ¿Qué puedo decir, luego, de este extenso libro que no se haya ya discutido por tirios y troyanos? Sólo mi impresión personal; la cual imagino que partiendo de tan exangüe principio puede ser valiosa para quienes se encuentran en situación parecida.

El libro me resultó fascinante; se lee como una novela (quizá saltándose alguna página excesivamente precisa, documentada) y la imagen que nos ofrece del Generalísimo confirma nuestros prejuicios iniciales: "¡era un cabrón!". No obstante cualquier afirmación debe incluir sus matices, y en el caso de las figuras históricas importantes los matices son, en gran medida, la esencia de un personaje. Franco fue un dirigente hábil en el regate corto, e inteligente en su estrategia personal de ascenso social. Supo elegir amigos y también tratar adecuadamente a sus enemigos. Tuvo una época de valiente militar (sus años mozos en África) y resultó muy apreciado por sus subordinados y compañeros (cosa que, por ejemplo, no podría decirse de los generales soviéticos como Zhukov).

Franco pudo ser un general republicano enfrentándose con los facciosos y los falangistas; pudo ser si hubiera encontrado un manipulador de hombres más inteligente que él... pero la República no lo tuvo. Azaña, el hombre más lúcido de esa etapa española, no era un digno contrincante para el Generalísimo, hábil en callarse y en moverse en la penumbra hasta que las circunstancias maduraran en el sentido conveniente.

La parte más interesante del libro (siempre según mi parecer, con las limitaciones al principio señaladas) está en el período marcado por la Segunda Guerra Mundial. Allí se pueden ver las limitaciones, los errores de perspectiva del Caudillo, pero también su capacidad de adaptación y su prudencia natural para dar pasos que le evitaran caer en un camino sin escape.

Preston indica que Franco no entró en la guerra porque Hitler no cedió en sus pretensiones; aquí la suerte volvió a favorecerle. Pero Franco aprendió pronto lo que podía y no debía hacer, y supo sustraerse al magnético influjo del Führer cuando éste lo presionó ya a destiempo.

La figura de Franco es, si se me permite la comparación, shakesperiana. Podría formar parte de un drama renacentista donde la suerte y la astucia, junto con la traición y la inteligencia, juegan su papel en el ascenso y destrucción de los personajes principales. Esta comparación es aplicable sobe todo a la vida de Franco hasta 1951; tiempo en que consiguió nuevos padrinos para su cruzada personal. La "guerra fría" le vino como anillo al dedo, y después... se dedicó a administrar la gran finca española para sí y beneficio de su familia en primer lugar y de los viejos y nuevos camaradas, en segundo. Gradualmente Franco se transmutó de gran dictador en abuelo vigilante, garantía de un país estable. Esta historia posterior que también Preston la desarrolla, para mí carece del interés novelesco y humano de su primera parte; aunque para España fue simultáneamente de crecimiento económico y paralización intelectual y política.

Si el lector está dispuesto a aceptar esta visión del libro, tan superficial como mis conocimientos y pintoresca como mi manera de enfocar la cuestión, me doy por satisfecho.

Nota: en El Cajón de Watson, sobre todo en la etiqueta "España-GuerraCivil" hay suficiente material para ampliar lo aquí escrito.

Ficha Bibliográfica.

Preston(1993), Paul Preston, "Franco. 'Caudillo de España'" Grijalbo, Barcelona, 1ra. Edición abril 1994, 6ª reimpresión mayo 1998, pp. 1043. Tit. Orig: Franco. A Biography, HarperCollins Publishers, London 1993.

Preston(1993), Paul Preston, "Franco. 'Caudillo de España'". Debolsillo. Barcelona, 2da. edición marzo 2006. Traducción de Teresa Comprodón y Diana Falcón. Revisión Eva Rodríguez Halffter. Nueva Edición revisada y ampliada.

miércoles, 11 de febrero de 2009

A.Deaño. Introducción a la lógica formal


Hay épocas donde me disperso en distintas ramas del conocimiento, otras, como ahora, me concentro en un sólo tema: la España de los años 30. No respondo a ningún plan, sólo me dejo llevar por mis pensamientos y asociaciones. La curiosidad es la madre de la ciencia, dijo alguien y yo soy un curioso impenitente (cómo mis ídolos de la infancia, que metían siempre la nariz donde no los llamaban). No obstante dejo un margen, necesario y saludable, para la casualidad, y en este caso un mensaje intercambiado con un amigo me llevó a revisar mis antiguos libros de lógica. Y así me reencontré con éste de Alfredo Deaño, que es toda una joyita, y con el cual volví a sentir el placer de escuchar a un gran maestro.

La lógica gusta o no gusta; no creo que existan términos medios. Muchos la estudian por obligación en el secundario, como fue mi caso, y entonces, hace décadas, encontré que algo valioso e ignorado me estaba aguardando. Fue un caso de "amor a primera vista". Con los años me dediqué a otras cosas, no menos fascinantes, pero siempre mantuve el interés por esta materia, a la que leía para "desengrasarme" cuando estaba saturado de los asuntos del momento. Autores como Irving Copi (Introducción a la lógica. Eudeba, Buenos Aires (1965) se incorporaron a mi panteón particular de “amigos virtuales”, y Alfredo Deaño también, sólo que por ser mucho más tardío, mi memoria lo había olvidado. Conservo todavía un librito de "Lógica Matemática" de José Ferrater Mora y Hugues Leblanc, F.C.E, comprado y leído en 1970 que me sirvió de complemento a las clases de Gregorio Klimovski que tuve la gran suerte de participar (como estudiantes) en un curso de post grado. Así que mi relación con esta disciplina, siempre en un plano sencillo y elemental, me ha acompañado durante gran parte de mi vida. Uno de los últimos libros que compré hace tiempo fue "Razón, dulce razón" de T.Tymoczko y J.Henle, del cual hice un breve resumen en este blog, con el sano deseo de compartir mi alegría por su descubrimiento (aunque reconozco que es de difícil lectura si no se poseen ya algunos conocimientos de la materia).

Pues bien Si Ud. quiere iniciarse en la lógica o profundizar un poco más de las superficialidades que ofrece la enseñanza en estudios no universitarios, nada mejor que este libro. Con el valor añadido que está escrito en un castellano de primera clase, algo extraño en nuestro tiempo donde por predominar la literatura traducida estamos a merced de traductores no siempre competentes y casi nunca bien pagados. Esta situación lamentable se refleja en nuestro idioma, empobreciéndolo y llenándolo de tópicos, palabras manidas y falsos sinónimos; horror del cual participo, a veces, inconscientemente (no estaría demás avisar que si alguno lector comprensivo y benévolo advierte en mis entradas algo mal escrito me lo advierta en un comentario, públicamente, así no sólo me sirve a mí sino que contribuye a deshacer lo que torcido está).

Volviendo al tema, lo característico de este libro es que facilita la iniciación o la continúa un poco más allá. Como escribe, Carlos Solís en su Nota Preliminar: "Señalaba también que su libro no pretendía competir con otras obras introductorias, sino que quería ser más bien una propedéutica a ellas. Con esta fórmula modesta no indicaba que su libro fuese más elemental que otros manuales, sino que tenía un fin distinto. El suyo no era simplemente un manual de texto para alumnos de lógica, sino también una verdadera "introducción" propagandística ("en sentido etimológico") a la lógica para cualquier persona interesada. Para un curso de lógica casi cualquier manual es bueno, dado que las insuficiencias del texto, así como sus oscuridades, pueden subsanarse en clase. Lo realmente difícil es escribir un libro que alguien pueda leer, entender y disfrutar por cuenta propia, metiéndose también de lleno en los problemas filosóficos que la lógica suscita." (pág. 12).

Esta edición, ya antigua (ignoro si hay otras, pero una revisión por la Red seguro que nos daría una respuesta rápida) contiene los dos tomos de la edición inicial. Trata de la lógica de enunciados y de predicados. Cuestiones elementales pero que para los no especialistas están llenas de interés y recovecos inesperados.

Para quién quiera leer el prólogo del autor no tiene más que picar (o clickear, como le plazca) aquí.

Y termino con una cita del libro en que se demuestra como, incluso para ejemplificar el uso de la conectiva “o”, se puede ser un poco pícaro y alegrar la lectura del tema aparentemente más árido: "Se aprende ciencias ocultas estudiando la obra de los teósofos o leyendo a Althusser".

Ficha Bibliográfica:

Deaño(1974), Alfredo Deaño “Introducción a la lógica formal”. Alianza Editorial, Filosofía y Pensamiento, Madrid, 1999,  pp. 427.

domingo, 25 de enero de 2009

H. Mankell. El Chino

Aquí tenemos el caso de un autor que después de crear un personaje, Kurt Wallander, y de hacerse famoso con él, decide dejarlo de lado, quizá cansado del mismo, y buscar nuevos horizontes. Pero no sólo tenemos en esta novela otra gente sino que la temática misma sufre un profundo cambio. Ya no estamos en una novela “de género” (el policiaco, donde siempre hay por lo menos un asesinato y un enigma que resolver) sino en un híbrido que, con mucha probabilidad, no dejará contento a la mayoría de sus lectores habituales. Estamos muy lejos del Mankell de los primeros títulos publicados en español (La Quinta Mujer, etc.), ahora nos embarcamos en una temática sociológica (China actual) con reminiscencias históricas y con asesinatos también, pero sin constituirse en el centro del argumento, y sin estar tampoco en la periferia. Una situación extraña que si no conocemos al autor podría ser atrayente; más si lo conocemos y queremos leer “de lo mismo” aunque con las variaciones necesarias para mantener el interés, nos quedaremos frustrados, muy frustrados.

Es como entrar en un centro deportivo y encontrar que la mayoría de los estantes ofrecen utensilios de cocina, o ir al cine para ver una película de acción y encontrarnos inesperadamente en un teatro donde dan una obra de Sartre. Las expectativas nos llevan a rechazar, con fastidio, lo que propone la inesperada situación.

Uno espera una situación dramática, donde el asesino está a punto de cometer otra tropelía o el investigador a punto de cazarlo… y nos encontramos con reflexiones muy agudas, aunque detalladas con morosidad,  sobre el libro rojo de Mao,  la situación explosiva del campesinado chino o un retrato del líder africano Robert Mugabe  (actual presidente de Zimbabwe) que también sorprenderá por su benevolencia.

Naturalmente el hilo dramático de la historia se hace trizas. Esta novela me hizo recordar a otra que leí hace mucho, mucho tiempo: La Isla, de Aldous Huxley. Una novela malísima pero un divertidísimo libro de filosofía utópica. La asociación surge a raíz de que la lectura de esta obra es una amena manera de empezar a estudiar lo que ahora sucede en China, pero, por otra parte, puede ser tomada como un intento malogrado para construir una historia atractiva… como las primeras del autor.

Me pregunto sí Mankell quería provocar al lector, o simplemente, se dejó llevar por sus preocupaciones políticas y sin quererlo construyó una obra que no es ni policial ni política, ni de denuncia ni de entretenimiento (aunque también puede ser vista, intentando ser justos, como una combinación de todo lo anterior).

De todos modos la información que el autor necesitó para “El Chino” no es tarea de un día. Cómo escribe en su “Colofón”: “… son muchas las personas que me han prestado su colaboración en este trabajo. Ante todo Robert Johnsson, que una vez más ha sido perseverante y exhaustivo a la hora de recabar datos. Sin embargo hay otros, y la lista sería muy larga; entre ellos se cuentan todas las personas del continente africano con las que tuve la ocasión de cambiar impresiones” (pág. 471).

Por ello propongo un sencillo ejercicio de imaginación que facilitará en mucho la lectura de esta novela y permitirá que nuestras expectativas no la perjudiquen: lea “El Chino” como si fuese la última novela de John Le Carré. Entonces dejará de esperar lo que no hay, y tendrá una perspectiva adecuada del nuevo Mankell (al que espero no ofenda este práctico consejo que acabo de dar).

Ficha Bibliográfica:

Mankell(2007). Henning Mankell. “El Chino”. Tusquets Editores. Colección Andanzas. Trad. Carmen Montes Cano. Barcelona, noviembre 2008. pp.471. Tit. Orig: Kinesen.

jueves, 15 de enero de 2009

S. Larsson. La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina. Millennium 2

Stieg larsson es un fenómeno editorial, algo que ya comenté en la entrada referida a su primer libro "Los hombres que no amaban a las mujeres". Esta segunda entrega me confirma que es, o mejor dicho "era", un buen escritor. ¿Y como llegué a esta conclusión? Simplemente porque no tenía ganas de leer novelas por estar en otros temas y por lo tanto empecé sin entusiasmo, sólo tentado por el recuerdo de lo bien que lo había pasado con su creación anterior. Así que mi reencuentro fue al principio discreto y con interrupciones. El libro traía una banda roja, publicitaria con una cita de Sergio Vila-Sanjuán, del diario La Vanguardia: "¿Que si engancha? Cuando se decidan a abrir el libro, mejor cancelen todas sus citas importantes". Bien... no es para tanto, pensaba. No obstante uno descubre que si se persiste unos capítulos la espera se verá recompensada con una trama inverosímil y a la vez atrayente. Es evidente que no me entusiasmó tanto como el primero (algo que puede atribuirse no tanto al autor como a mi estado de ánimo), pero luego debo constar que abandonarlo para otras lecturas me requería un pequeño esfuerzo de voluntad. Conclusión: Stieg Larsson merece conocerse y si ya es así no hay ninguna razón para no seguirlo en su segunda parte.

Esta vez el tema no va de asesino perverso o de perverso y además homicida, sino que tiene el enfoque más clásico de un doble asesinato con policía despistada tomando el camino equivocado. Otra cosa que cambia es el personaje central; en esta segunda parte no es el periodista Mikael Blomkvist sino su singular y algo rara ayudante... pero no deseo agregar nada más porque eso de contar el argumento me parece, como ya lo he escrito otras veces, algo innecesario y además dañino, si se trata de una novela policíaca o de misterio. Baste con decir que, como en los clásicos del género las apariencias no coinciden con la realidad. Algo al que todos estamos acostumbrados, pero que siempre nos maravilla cuando nos sentamos a escuchar a buen contador de cuentos. La misma razón, por cierto, que nos lleva a aplaudir aquellos magos que sacan palomas de la chistera y eso que todo el público sabe perfectamente que siempre hay un truco que pasa desapercibido.

Otro detalle interesante que puedo anotar radica en que Stieg Larsson no muestra un gran aprecio por el establishment de su país. “Dentro de la Administración se suponía que era socialdemócrata, pero, en realidad, Ekström no tenía el menor interés por los partidos políticos. Empezó a despertar cierta atención mediática, y en los pasillos del poder comenzaron a fijarse en él. Se trataba, sin lugar a dudas, de un buen candidato para ocupar cargos importantes, y, gracias a su supuesta vena ideológica, disfrutó de una amplia red de contactos en ámbitos tanto políticos como policiales. Entre los policías, las opiniones sobre la capacidad de Ekström estaban divididas. Los informes que realizó para el ministerio de Justicia no habían favorecido, precisamente, a aquellos círculos policiales que defendían que la mejor manera de garantizar la seguridad jurídica era reclutando más policías. Pero, por otra parte, Ekström se había distinguido por no andarse con chiquitas cada vez que llevaba un caso a juicio.” (pág. 280)  Ni policía, ni fiscales, ni médicos reconocidos son en realidad gran cosa; este ángulo de visión provee al texto de un suave tono crítico que es propio de las novelas policíacas de nuestro tiempo. A veces diera la impresión que los verdaderos estudios de sociología están más en manos de los escritores que de los profesionales académicos. No pierdo la esperanza que algún día será diferente; pero mientras tanto la literatura siempre da más de lo que ofrece a simple vista.

Ficha Bibliográfica:

Larsson(), Stieg Larsson. "La Chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina. Millennium 2" Destino, Barcelona, noviembre 2008, cuarta reimpresión diciembre 2008. pp. 749. Tit. Original: Flickan som lekte med elden. Millennium 2, Nortstedts

viernes, 9 de enero de 2009

Preston, Orwell, Silva y Larrsson














Sumergido en la lectura de estos libros, nuevos y viejos, no encuentro tiempo para hacer una reseña de ellos (y de otros que no menciono aquí pero que en algún momento hablaré de ellos, como el de Antonhy Beevor, sobre la Guerra Civil Española o el que tengo ya listo para comentar que es el de las memorias del inefable general Queipo de Llano). Si alguien está particularmente interesado que formule su pregunta en la sección "Comentarios".
Lo que sí puedo decir es que estos cuatro que aquí menciono son, cada uno en su materia, excelentes. De Lorenzo Silva había leído alguna de sus novelas, pero no ésta, que es un documento... novelado ya que trata de las terribles situaciones que vivieron los soldados españoles en la campaña de Marruecos, de 1921. Una guerra colonial tan estúpida que ahora hemos pasado página rápidamente para olvidarla, y que sin embargo tiene sus enseñanzas. Cómo en casi todos los casos la derrota es el mejor maestro.
El de George Orwell es una colección de escritos del famoso autor de "Rebelión en la Granja" y "1984". Todos dignos de leerse, aunque algo anticuados en sus reflexiones, como no podía ser menos.
El de Preston es un clásico que ahora me he metido seriamente con él, a ver si alcanzo a terminar sus mil y pico de páginas (incluyendo la bibliografía, que también siempre conviene darle un repaso). La figura del extinto dictador puede parecer anacrónica, y de hecho sí lo es, pero a mi me gustan las cosas que no están de moda... así que me parece un buen momento para leerlo.
El que sí es una novedad es el de Stieg Larsson, "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina". Los que han leído el primer tomo de esta esta serie denominada "Millennium" ya pueden imaginar a quién se refiere el autor. Una novela de éxito en las librerias que tengo el placer de leer porque me la regalaron para mi cumpleaños. Si no, habría esperado un tiempo, para que se enfriara un poco. Pero "a caballo regalado" no hay porque buscarle las cosquillas (me temo que el refrán no es exactamente así, no obstante me viene bien).