viernes, 17 de agosto de 2007

G.Hacquard. Guía de la Roma antigua

Ud. Puede viajar… sin salir de su casa. Y además puede hacerlo a otra época. Para ello necesita una Guía como ésta.

Un libro que le permitirá conocer, de manera amena, la antigua Roma, la ciudad de las siete colinas, su cultura, sus personajes, su estructura sociológica (clases sociales, magistrados, diferentes etnias…), y multitud de detalles que seguramente se le escaparían si tuviera la oportunidad de hacerlo de manera presencial.

También tendrá ocasión de preparar algunas recetas típicas:

Bizcocho cartaginés: Remojar una libra de harina; escurrir, mezclar con 3 libras de queso fresco, media libra de miel y un huevo. Después de haber mezclado bien los componentes, cocer todo en una olla de barro, hasta que adquiera una consistencia espesa. (pág.109)

No obstante puede inclinarse por la opinión de los higienistas de la antigüedad, que recomendaban reemplazar el desayuno (jentaculum) por una copa de agua clara. Ello le permitirá mantener la línea y acudir bien dispuesto a los baños termales.

Después de un chapuzón, podrá, si le apetece, iniciar la “gustatio”, algo equivalente a nuestro aperitivo, ingiriendo unas ligeras “ostras, erizos, almejas y alondras” (pág.191) para ir abriendo boca.

Si está con ánimo cultural… puede darse un paseo para admirar a los legionarios practicando sus ejercicios habituales, y escuchar las órdenes marciales con qué son estimulados por sus siempre deslumbrantes oficiales: Regio expedita! (¡preparados!), Signa inferre! (¡adelante!), Incitatu gradu! (¡paso gimnástico!) y ya cansado de tales operaciones mirar que carrera toca hoy en el Circus.

Tendrá la posibilidad de conocer los cultos domésticos, los prejuicios romanos, y que instrumentos usaban para sus conciertos. Amén de muchas otras cosas que seguramente no tendrá noticia hasta que lea el libro.

Como el texto va por la tercera edición se puede deducir que la Guía ha tenido un razonable éxito entre la gente que prefiere pasear con la mente en vez de cansarse trajinando por esas calles de Dios en pleno estío. Quizá sea una buena manera de pasar el tiempo.

Ficha Bibliográfica:

Hacquard(1952), Georges Hacquard, “Guía de la Roma antigua”, Centro de Lingüística Aplicada Atenea, Madrid, noviembre de 2003, www.editatenea.com, pág.271, 3ra. Edición revisada y corregida. Tit.Orig: Guide Romaní Antique de Georges Hacquard, J.Dautry y O.Maisaini. Librairie Hacchette, 1952.