martes, 14 de agosto de 2007

C.Lucarelli. El comisario De Luca

La década de los cuarenta fue una época particularmente difícil para Italia. Su ingreso en la 2ª Guerra Mundial, provocada por Mussolini, iba contra el sentir general del pueblo, y la desastrosa actuación militar en la contienda llevó a la caída del régimen fascista el 24 de julio de 1943. La efímera “República de Saló” prolongó la agonía de un régimen dictatorial que duró el tiempo de su protector, Hitler. En esos días revueltos sucede el primero de los tres episodios del comisario De Luca (Carta blanca). Un hombre que intenta mantenerse dentro de los límites de su profesión policial, y que no sólo no lo consigue sino que se ve arrastrado por las circunstancias..

El período de la historia italiana que va de 1945 a 1948 no es menos agitado. La caída del viejo orden, en 1945, va seguida del predominio efímero de los partisanos (según el historiador Christopher Duggan “el número de partisanos experimento un aumento espectacular y repentino, pasando de los 80.000 existentes en marzo de 1945 a casi un cuarto de millón a finales de abril”, Historia de Italia, Cambridge U.Press, pág.340). Y es en esa convulsa etapa, donde todo parecía posible, incluso una Italia sovietizada, el escenario del segundo episodio del comisario De Luca (El verano turbio).

El tercero, y último, sucede en 1948, en los prolegómenos de la elección que dio la victoria a la Democracia Cristiana. Una época donde “cambiaron los símbolos, la retórica y hasta la Constitución, pero la mayoría del personal anterior y muchas de las antiguas instituciones no experimentaron cambio alguno. Para los que creyeron en la existencia de un nuevo orden moral, la decepción fue mayúscula, y esta frustración sería una de los principales motivos de inestabilidad en los años siguientes” (ibid, pág.342). Ahora el comisario, salvado por milagro de la depuración partisana, es reincorporado a la comisaría de Bolonia, y su tarea consiste en vigilar el cumplimiento de las ordenanzas en los prostíbulos de la ciudad (Via delle Oche). A pesar de ello, vuelve a toparse con la política y con parecidas trabas a su labor, en el ejercicio de una profesión (la investigación policial) que parece esencial para la sociedad, mientras no hurgue demasiado en los hechos.

Carlo Lucarelli presenta un personaje doliente y vocacionalmente capacitado para su oficio, al qué, sin embargo, las circunstancias obligan a seguir tortuosos senderos. En mi opinión una novela policíaca que se inserta en lo mejorcito de la literatura de género de nuestros días.

Ficha Bibliográfica:

Carlo Lucarelli(1990), “El comisario De Luca”, Tropismos, Salamanca, mayo 2006, www.tropismos.com, pp.322. Este libro se publicó originalmente en italiano en tres volúmenes: “Carta Bianca”, 1990; “L’estate morbida”, 1991 y “Via delle Oche”, 1996.