Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2008

M. Jones. El sitio de Leningrado.

Imagen
Desde septiembre de 1941 a enero de 1944 las tropas de la Wermacht sitiaron a la ciudad de Leningrado, antes Petrogrado y más antes (y ahora) San Petersburgo. Durante ochocientos setenta y dos días “Piter” (como cariñosamente llaman a la ciudad sus nativos) sufrió bombardeos diarios con el ánimo de aumentar la destrucción de la condenada gigantesca urbe. Hitlere no quería conquistarla, pensaba destruirla barriéndola de la faz de la tierra, y aniquilando a todos sus habitantes. Por ello se dispuso el cerco con esta finalidad: matar a todos. También ordenó el Führer que no se aceptase ninguna propuesta de rendición y que no se permitiese la huída de civiles hacia las filas alemanas. Así fue que los generales a cargo del asedio dispusieron parte de sus baterías de manera tal que aquellos que parecieran que quisieran entregarse fueran bombardeados inmediatamente, impidiendo que sus tropas llegaran a vislumbrarlos con claridad; de esta manera se evitaba la carga emocional de ametrallar a ...

K. Askildsen. Ultimas notas de Thomas F. para la humanidad

Imagen
Decididamente cada vez me gusta más la literatura nórdica (incluyendo la de género policíaco). Este libro es un ejemplo. Ha recibido elogiosas críticas y yo me añado a ellas. El autor noruego   Askildsen     es mi última incursión en ésta y espero que no sea la última. Una primera lectura nos muestra un autor de prosa clara, sencilla que describe situaciones como si las fotografiara. Una perspectiva ingenua y a la vez documental. En una segunda lectura cambiamos de opinión , y llegamos a la conclusión que en verdad es sólo “aparentemente” sencilla, y que nada tiene que ver con la fotografía sino más bien con la pintura; esa que muchas veces hemos visto de autores clásicos en las que los colores oscuros y dramáticos muestran escenas de la vida cotidiana veladas por la tristeza o quizá la melancolía. Si tenemos paciencia, en una tercera lectura volvemos a cambiar de opinión: ahora sentimos que es una literatura sencilla, pero que expresa las emociones complejas que casi nunca nos animam...

R. Atkinson. Un ejército al amanecer

Imagen
De Libros y Lecturas La Segunda  Guerra  Mundial fue una contienda particularmente cruenta. Piénsese que durante los 2174 días que duró se produjo una muerte cada tres segundos. Quizá esta cifra nos dé una idea, más sí también consideramos que gran parte de estas víctimas fueron jóvenes, en la edad más vital de la existencia, a lo mejor podemos calibrar, por aproximación, la tremenda sangría en capital humano que desgastó al mundo y en particular a los países más desarrollados. De todos modos los males fueron mayores porque existieron innumerables víctimas civiles que nunca fueron contabilizadas, y las consecuencias inmediatas de esta masacre también se llevaron decenas de miles de vidas como consecuencia de las penurias económicas y políticas que se dieron en extensas zonas habitadas. Sin contar que gran parte de Europa quedó condenada a yacer bajo el dominio de una bárbara dictadura uniformizadora. Hace ya muchos años cuando Carl Sagan escribió que si la humanidad hubiera sido más ra...

I. del Valle. El tiempo de los emperadores extraños

Imagen
Los escenarios de un crimen pueden ser casi infinitos, ya que en cualquier lugar se puede cometer el grave pecado de Caín, pero es difícil pensar en que un crimen se pueda cometer en un frente de combate de una sangrienta guerra. En este escenario los crímenes dejan de serlo, para pasar a convertirse en una obligación, un deber, incluso una causa para la heroicidad. Por ello me resultó tan extraño lo que leí en la contratapa de este libro (sí, a pesar de mis reniegos, una especie de masoquismo de lector me obliga a darle una ojeada a la contratapa aunque conozca sus peligros): un crimen ambientado en el invierno de 1943, en el sitio de Leningrado, y para más INRI... ¡sucedido en el seno de la División Azul ! Sí, este asturiano que va por su quinta novela, me sedujo lo suficiente para abordarlo por primera vez, y no me arrepiento. Todo hay que decirlo. Una trama bien urdida, quizá con alguna inconsistencia (pero quizá, también, no me detuve lo suficiente para verificarla), bien escr...

R. Atkinson. El día de la batalla

Imagen
Me leí en 10 días el segundo libro de Atkinson (el primero, “Un ejército al amanecer”, Crítica, lo empezaré un día de estos), ya que trataba de una campaña que me interesa particularmente:   la guerra de Sicilia y la conquista de Roma por parte de los aliados en el período 1943-1945. Una guerra siniestra que mató a muchísimos civiles y que arrasó poblaciones enteras, aparte de un sinfín de crueldades, por parte de ambos bandos, sin castigo y sin ser consideradas dignas de mención en las crónicas bélicas. Un guerra en cierto sentido anacrónica, propia de la 1ª Guerra Mundial e incluso más antes, del siglo XIX, y que Atkinson ha sabido reflejar con gran maestría permitiéndonos vivir la lucha a diferentes niveles, desde los altos mandos al soldado raso, cosa que obviamente nadie de los participantes podría tener esta visión en su momento.. Sobre esta contienda ya he comentado, en este blog, otro libro que complementa al que hoy cito. Me refiero a:   http://librosylecturas.blogspot.com...