viernes, 11 de abril de 2008

D. Leon. La chica de sus sueños

Respondiendo a un pedido (en Comentarios) escribiré algunas palabras sobre el último libro publicado de Donna Leon. Para no repetirme, sobre el perfil profesional de esta escritora me remito a mi entrada sobre su libro “Líbranos del bien” búsqueda que es rapidísima en este blog. Centrándome ahora en esta novela observo que no me parece inferior a las anteriores; y esto en si mismo lo considero un gran elogio porque luego de escribir dieciséis con el comisario Brunetti, incluyendo a su familia, su inefable superior (no resisto la tentación de extraer aquí un fragmento de diálogo entre el comisario y jefe: (pregunta Brunetti) -¿la unidad operativa es un proyecto de ámbito europeo? (y responde el subdirector): “-Desde luego. Son ideas de envergadura, proyectos de gran calado. Ya es hora de que esta ciudad salga de su modorra y se incorpore al resto de Europa, ¿no cree? –Indiscutiblemente –respondió Brunetti con la mejor de sus sonrisas, recordando al poeta que había dicho que era bueno que existiera el puente que unía a Venecia con el continente, o Europa estaría aislada- ¿Y la financiación será europea? – preguntó. –Sí- respondió Patta no sin orgullo-. Es uno de los beneficios que me he traído de la conferencia -. Miraba a Brunetti, ávido de aprobación. Esta vez la sonrisa de Brunetti era auténtica, la que se produce haber resuelto un problema. Dinero europeo, fondos del Gobierno, un aluvión de dinero de las arcas de una Bruselas generosa y prodigiosamente indiferente, la prodigalidad de los burócratas…” (pág.117)) y por supuesto sin olvidar la presencia femenina, casi etérea en su eficacia informática de la maravillosa secretaria la “signorina Electra”…, lo normal sería que la calidad de la factoría Leon fuera disminuyendo. Al fin de cuentas sus lectores ni siquiera se darían cuenta de la merma, acostumbrados a sus habituales personajes y deseosos de reencontrarlos, otra vez, como quien recibe a parientes agradables. Este descenso de calidad en los escritores que crean personajes permanentes lo he visto varias veces, y el caso más notable a mi juicio (notable por lo que cobra en “derechos” la autora) es el de la novelista estadounidense Patricia Cromwell.

He leído en un reciente reportaje que D.L. prohíbe publicar sus libros en italiano, para mantenerse en el anonimato en su vida cotidiana, lo cual es un acto de discreción que la honra, pero además me parece una buena medida preventiva de inesperados disgustos, ya que en sus novelas muestra a unas instituciones estatales más propias de un país tercermundista que uno europeo, si bien es verdad que siempre rescata a los ciudadanos de “a pié”, llenos de humor y paciencia con las barrabasadas de sus políticos (tan parecidos a los españoles, aunque como dijo uno de ellos, sospechoso de vínculos con la mafia, a nosotros, los de la península ibérica, nos “manca finezza”; algo muy acertado y agudo que por si sólo ya valdría para que el citado Giulio Andreotti fuera recordado por estos lares).

Tengo la sensación que me he ido por las ramas… y es que la señora Leon, norteamericana que vive en Italia y de ancestros españoles, invita en sus libros policíacos a pensar más allá del muerto que ocupa los desvelos de su comisario que, en este libro, es una niña gitana aparecida muerta, flotando, en un canal de la ciudad donde, actualmente, vive la autora: Venecia. “La niña tenía los ojos cerrados, pero no parecía dormir. Brunetti se preguntaba de dónde habría salido el mito de que los muertos aparentan estar dormidos. Los muertos parecen muertos: tienen una inmovilidad que los vivos no pueden imitar. Los malos pintores, las novelas sentimentales, una comprensible ilusión pueden dar esa impresión, pero los muertos parecen lo que son.” (pág. 127).

El caso lleva al comisario a recorrer una vez más la ciudad y sus habitantes; y a conclusiones inesperadas que topan con la indiferencia y los prejuicios, junto con un sentido de la honorabilidad que, seguro, no nos resultará muy ajeno. Así que puedo recomendar, una vez más, a esta autora. Si alguien no ha leído sus libros, puede empezar por éste, y luego recorrerlos de manera inversa. En cualquier caso creo que más tarde o más temprano coincidirá conmigo en que el “género policiaco” cobra un carácter más universal con el aporte de esta escritora que en si misma representa el cruce de varias tradiciones literarias nacionales.

Ficha Bibliográfica.

Leon(2008), Donna Leon, “La chica de sus sueños”, Seix Barral. Biblioteca Formentor, www.seix-barral.es Barcelona, marzo 2008. Tit.Orig: “The Girl of His Dreams” Diógenes Verlag AG Zurich. Traducción Ana Mª de la Fuente. Pp. 319

3 comentarios:

Carolina Meneses Columbié dijo...

Parece muy interesante, ¡me entusiasmé! Gracias.

Saludos

Kostas dijo...

Es posible que las obras de la Leon no bajen en calidad, no lo dudo, pero cuando una serie se hace tan larga normalmente no coges los últimos libros con el mismo entusiasmo y eso me ocurre a mi con D. Leon.
Tengo una excepción claro, me refiero a A. Camilleri

Anónimo dijo...

Mojé por primerá vez en un burdel de Bilbao, a los 18 años......¿Mancó finezza?